domingo 16 de agosto de 2026 - Edición Nº839

SOCIEDAD | 15 ago 2026

Por Franco Omar Quelin

“Viva Barrio” pasó por Pico Truncado: mucho escenario, muchos stands y las mismas problemáticas de siempre

Lo que fue presentado como una gran jornada de integración, servicios y cercanía con los vecinos terminó dejando una sensación muy diferente en buena parte de la comunidad de Pico Truncado.


Por: Redacción

 

Este sábado 15 de agosto llegó a la localidad “Viva Barrio – Somos Comunidad”, una propuesta del Gobierno provincial que prometía acercar organismos, trámites, servicios y respuestas concretas a las necesidades de los vecinos.

Sin embargo, más allá de la cantidad de stands, funcionarios, emprendedores y actividades culturales, queda una pregunta inevitable:

¿Cuántos de los problemas reales de los vecinos se solucionaron?

Porque la fotografía del evento puede mostrar una jornada concurrida, un escenario, música, puestos institucionales y funcionarios recorriendo el lugar. Pero la realidad cotidiana de muchos truncadenses continúa siendo muy distinta.

Mucho despliegue, pocas respuestas

Uno de los grandes ausentes fue, justamente, una respuesta concreta a problemáticas que afectan diariamente a cientos de vecinos: los turnos médicos, la atención sanitaria y el acceso a medicamentos.

¿De qué sirve acercar un operativo durante unas horas si después el vecino vuelve a su casa y continúa esperando un turno, buscando una medicación o intentando conseguir una respuesta del sistema de salud?

La descentralización de las políticas públicas no debería medirse por la cantidad de stands instalados, sino por la cantidad de problemas efectivamente resueltos.

Y ahí es donde la jornada deja más interrogantes que certezas.

¿Una jornada de servicios o una puesta en escena?

También resulta llamativo el despliegue alrededor del escenario y las actividades culturales.

Nadie discute el valor de nuestros artistas, emprendedores y trabajadores locales. Todo lo contrario: merecen espacios, promoción y acompañamiento permanente.

Pero cuando una comunidad atraviesa problemas concretos de salud, medicamentos, turnos, servicios y atención estatal, es inevitable preguntarse si la prioridad debía estar puesta en la fotografía del evento o en las soluciones que los vecinos necesitan todos los días.

Porque una política pública no se evalúa por cómo luce el escenario.

Se evalúa por lo que cambia después de que se apagan las luces.

Y hay otro punto que merece explicación

Durante la jornada también generó sorpresa la presencia de personas vinculadas a situaciones judiciales o que han sido señaladas públicamente en distintos expedientes y causas.

En este punto corresponde ser absolutamente responsables: una imputación no equivale a una condena, y ninguna persona debe ser presentada como culpable sin una sentencia firme.

Pero precisamente por tratarse de un ámbito institucional y de una actividad financiada y organizada desde el Estado, resulta legítimo preguntar:

¿Qué criterios se utilizaron para seleccionar a quienes participaron de los distintos espacios?

La transparencia también consiste en explicar esas decisiones.

Los vecinos siguen esperando

Mientras el operativo termina y los stands se desarman, los problemas estructurales permanecen.

El vecino que necesita un turno seguirá necesitando un turno.

El paciente que busca su medicamento seguirá necesitando su medicamento.

El ciudadano que tiene un reclamo sin respuesta seguirá esperando.

Y quienes tienen dificultades para acceder a los servicios públicos continuarán necesitando respuestas mucho después de que termine la jornada.

Por eso, más que celebrar la cantidad de gente que pasó por “Viva Barrio”, sería interesante conocer cuántos trámites se resolvieron efectivamente, cuántos turnos fueron otorgados, cuántos problemas sanitarios tuvieron respuesta y cuántas demandas concretas de los vecinos quedaron solucionadas.

Porque si todo termina en una foto, un escenario y una serie de stands institucionales, entonces estamos frente a otra cosa.

LA POLÍTICA PÚBLICA NO ES UNA FOTO

Pico Truncado necesita menos puesta en escena y más gestión.

Necesita que los organismos funcionen también el lunes, el martes y el miércoles.

Necesita respuestas cuando el vecino golpea una puerta y no solamente cuando hay un operativo.

“Viva Barrio” pudo haber sido una excelente oportunidad para acercar soluciones concretas.

Pero si después de la jornada los vecinos continúan con los mismos problemas de antes, corresponde decirlo.

Porque criticar una política pública no significa estar en contra de que el Estado esté presente.

Al contrario.

Significa exigir que esa presencia tenga resultados.

Y quizás la pregunta más incómoda sea también la más sencilla:

¿Qué cambió realmente en Pico Truncado después de “Viva Barrio”?

Si la respuesta es “poco o nada”, entonces más que una celebración, tenemos una señal de alerta.

TRUNCADOALDIA.COM

Informar también es preguntar. Y preguntar es una forma de exigir respuestas.

 

 

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